Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón: Pastor Omar Licon

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón: Pastor Omar Licon

Ojinaga Chih.- Cuando hablamos de los órganos vitales del cuerpo, el corazón llega a ser la gran “máquina” que le da su movimiento para mantenerlo vivo, incluso, hasta por encima de una centuria.

Porque una persona podrá vivir sin sus piernas, sin sus manos, sin sus ojos, sin sus oídos, sin su lengua, y hasta sin algunas partes del estómago, pero jamás podrá vivir si su corazón no trabaja, dijo ayer el Pastor Omar Licon, durante su mensaje en la Iglesia Monte Horeb, durante el culto dominical.

La ciencia reconoce que el corazón ejerce una de las funciones más asombrosas en nuestro organismo.

Siendo del tamaño del puño de la mano, su tarea principal es bombear la sangre a todos los rincones del organismo. Cuando esto ocurre, la sangre recoge oxígeno a su paso por los pulmones y circula otra vez hasta el corazón para volver a ser impulsada al resto de las partes del cuerpo.

Después de su viaje por el organismo, la sangre queda sin oxígeno y es enviada de nuevo al corazón para que éste la bombee a los pulmones con el fin de recoger más oxígeno. Se estima que una persona que viva 76 años, su corazón habrá bombeado 169 millones de litros de sangre.

¿No es esto extraordinario? El sabio Salomón reconociendo este exclusivo trabajo, y sabiendo además que el corazón es el recinto que mueve las emociones y la voluntad, ha recomendado prioritariamente, que: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana vida” (Proverbios 4: 23)

Solemos ser muy diligentes en guardar las cosas de valor que hemos adquirido o que nos han sido dadas con una especial deferencia.

En algún lugar de la casa, muy bien guardado y seguro, pudieran encontrarse joyas, piedras preciosas, oro, plata, cartas, prendas...; o un simple detalle, que aun cuando no tenga el valor material, tiene el valor sentimental.

Sin embargo, la parte más importante para ser guardada, según se desprende del proverbio de hoy, pudiera estar desprotegida y descuidada. Ahora bien, ¿por qué guardar el corazón? ¿Por qué el sabio dijo que sobre “toda cosa guardada” se guardara el corazón? Porque del corazón no solo “mana la vida”, sino que también es la fuente donde se gestan nuestras tendencias. Se habla de un corazón bondadoso o perverso; en todo caso depende con lo que se llene.

Jesucristo reconoció que de un corazón contaminado salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia y la insensatez (Marcos 7:21, 22) finalizo Licon Leyva en su sermón de ayer.



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